miércoles, 21 de noviembre de 2012

La primera depresión de un infante.

Vas a la juguetería, emocionado compras lo que más anhelas desde que lo viste en la televisión. Dice en grande "Heladería de juguete" y piensas "¡Vaya! Haré mi propio helado cada vez que quiera", con dificultad le pasas la caja a tu mamá, que está ahí para acabar con tu necedad y evitar que le repitas cada cinco minutos qué es lo que quieres. Lo paga, a pesar de todo, con gusto; ya sabes, eso de complacer a su hijo menor. 
Con urgencia llegas a tu casa, abres la caja, como persona extraña te dignas a leer las instrucciones y comienzas: agua por aquí, polvo por acá, una pizca de vainilla por allá. Todo va bien. Hasta ahora.
Viene la parte divertida, batir o empezar a darle vueltas.
 Al principio empiezas con entusiasmo y alegría, pero al ver que después del tiempo estimado el líquido pegajoso que utilizas está más cerca del punto de ebullición que al de congelación, inicia una angustia extrema y empiezas a preguntarte "¿Qué estoy haciendo mal?" Ya luego de este pensamiento todo va en picada, le das cada vez más rápido, se te cansa el brazo, sientes que te ejercitas como lo haría Hércules, una gota de sudor resbala por tu frente. Suficiente. Pruebas el monstruo viscoso haciendo una mueca, no sabe mal, pero no es helado. Dejas a un lado el desastre que hiciste con cuidado, vas a tu cuarto, abres tu alcancía y sacas unos billetes. Sales de tu casa, vas a la bodega de tu urbanización y le pides amablemente un helado a la ancianita que reside allí.
 Definitivamente no entiendes por qué los adultos se molestan en frustrar a los niños desde tan pequeños con sus "juguetes". Te comes tu helado casero con gusto y pones a congelar la mezcla rara que obtuviste hace un rato. Haces una carta a la compañía Kreisel diciéndoles el fracaso de su invento, y que no te imaginas el desastre que provocará tratar de hacer bombones con el otro artefacto y la diarrea que supones te daría de probarlo. Porque eso sí, no les basta con hacer un sólo juguete inútil. Tienen que hacer varios.

No todos mis post serán así, no se preocupen. Solamente quise dramatizar un hecho muy divertido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario